Piensa en María, una abuela de 68 años en Ciudad de México, que solía evitar caminatas por el dolor en sus piernas hinchadas. Un día, incorporó más nueces en su desayuno, ricas en esta vitamina. Estudios del NIH sugieren que la vitamina E, como antioxidante, podría proteger las paredes venosas del daño oxidativo, manteniéndolas flexibles. Esto potencialmente reduce la inflamación, permitiendo un mejor flujo. María notó menos pesadez después de semanas, aunque siempre consultó a su médico. ¿Podría esto ser el inicio para ti? Pero eso no es todo; el siguiente beneficio te sorprenderá aún más con su impacto en la sangre.
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