Puntos en común: respeto, ropa sobria, mensajes breves y honestos, no monopolizar el tiempo de la familia, ofrecer ayuda concreta.
USA:
-
Se valora la puntualidad, el respeto por los tiempos y el espacio personal.
-
Útil preguntar: “¿Prefieres que me quede un rato o regreso mañana?”
-
En tarjetas o arreglos, evita frases religiosas si desconoces las creencias.
LATAM:
-
La presencia física y la comunidad son centrales: acompañar, llevar alimentos, gestionar recados.
-
El abrazo suele ser más expresivo; aún así, lee el lenguaje corporal.
-
Si la familia es religiosa, palabras como “te acompaño en oración” pueden reconfortar (solo si te nace).
Leave a Comment