En internet se ha vuelto muy común encontrar mensajes que aseguran que existe un color que nunca debería usarse dentro del hogar porque atrae mala suerte, genera ansiedad o incluso provoca problemas en la familia. Estas publicaciones suelen presentarlo como un secreto de decoración, feng shui o creencias antiguas, y muchas veces afirman que usar ese color puede afectar la energía de la casa.
Sin embargo, diseñadores de interiores, psicólogos y especialistas en percepción visual coinciden en que no existe un color prohibido universal, pero sí hay tonos que pueden influir en el estado de ánimo dependiendo de cómo se usen, la iluminación y el espacio.
La idea de que hay un color que nunca debe usarse no es científica, pero sí tiene relación con cómo el cerebro reacciona a ciertos estímulos visuales.

Leave a Comment