Limpia las aspas regularmente, al menos una vez por semana, para evitar que el polvo se disperse en el aire.
Ubícalo lejos de ti. Que esté en la habitación no significa que deba apuntarte directamente.
Agrega un humidificador si notas que el ambiente se reseca demasiado.
Si prefieres no arriesgarte, hay otras formas de mantenerte fresco por la noche sin recurrir al ventilador todo el tiempo:
Ventila tu casa al anochecer
Cuando baja el sol, abre las ventanas y crea corriente de aire. ¡Natural y gratis!
Usa sábanas livianas de algodón
Evita las telas sintéticas que retienen calor. El algodón transpira y te mantiene fresco.
Leave a Comment