Hoy no tengo la casa grande.
Ni los autos.
Ni las apariencias.
Pero tengo paz.
Y tengo algo que él nunca supo valorar…
La libertad de empezar de nuevo sin deudas… ni mentiras.
Porque a veces…
perderlo todo…
es la única forma de ganar.
Hoy no tengo la casa grande.
Ni los autos.
Ni las apariencias.
Pero tengo paz.
Y tengo algo que él nunca supo valorar…
La libertad de empezar de nuevo sin deudas… ni mentiras.
Porque a veces…
perderlo todo…
es la única forma de ganar.
Leave a Comment