Paso 1: Preparar el calabacín
Lava los calabacines y rállalos con rallador grueso.
Colócalos en un colador, añade una pizca de sal y deja reposar 10–15 minutos. Esto ayudará a eliminar el exceso de agua.
Después, presiona con las manos o con un paño limpio para escurrir completamente. Este paso es clave para evitar tortillitas aguadas.
Paso 2: Preparar la mezcla
En un bol grande:
- Bate los huevos ligeramente.
- Añade el calabacín escurrido.
- Incorpora la cebolla rallada y el ajo picado.
- Añade el queso rallado.
- Agrega harina, sal, pimienta, perejil y levadura.
Mezcla hasta obtener una masa espesa pero manejable.
Si está muy líquida, añade 1 cucharada de harina o pan rallado.

Leave a Comment