El escándalo y la perseverancia
La relación fue duramente criticada por la diferencia de edad y por la situación legal. Muchos la calificaron de “amor prohibido”. Sin embargo, Sophia siempre defendió algo muy claro:
“Nunca fui la amante de un hombre casado. Carlo luchó por nosotros.”
Finalmente, tras años de trámites y renuncias de ciudadanía italiana para poder divorciarse legalmente en Francia, pudieron casarse oficialmente en 1966.
Leave a Comment