Con el tiempo, los gatos que duermen con sus dueños tienden a adaptar parcialmente sus ciclos de actividad. Aunque son animales crepusculares por naturaleza, muchos ajustan sus horarios para coincidir con la rutina humana.
Este fenómeno sugiere un grado de adaptación social. No es simple coincidencia: hay aprendizaje y ajuste mutuo.

6. Puede reducir tu estrés (y el suyo)
Diversos estudios han señalado que la interacción con animales domésticos puede disminuir los niveles de cortisol (hormona del estrés) y aumentar la sensación de bienestar.
El ronroneo, en particular, tiene frecuencias vibratorias que algunos investigadores asocian con efectos calmantes.
Cuando tu gato duerme contigo, no solo él se siente seguro; tú también puedes experimentar una sensación de tranquilidad más profunda.

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