En la cocina:
Agrega a carnes, sopas, papas, risottos o salsas. Aporta un aroma intenso y delicioso, ideal como sustituto de hierbas frescas.
En infusiones:
Una cucharadita en agua caliente ayuda con la digestión, estimula la circulación y alivia dolores de cabeza.
En tratamientos de belleza:
Mezcla con aceite de oliva o agua para hacer mascarillas faciales o usarlo en el cuero cabelludo. También puedes añadirlo al champú.

En aromaterapia:
Úsalo en bolsitas perfumadas para armarios o cajones. Su aroma estimula la concentración y mejora el estado de ánimo.
Consejos finales
Usa romero de buena calidad, libre de pesticidas.
Si quieres mayor cantidad, puedes repetir el proceso y guardar en lotes pequeños.
Añade unas gotas de aceite esencial de romero al polvo si lo usarás para aromaterapia.
¿Te gustó esta receta? Compártela en tu fanpage o blog y etiqueta a quienes aman los remedios y sabores naturales.
Leave a Comment