Aunque suene alarmante, es completamente real: muchos incendios domésticos comienzan por pequeños cortocircuitos causados por cargadores conectados sin supervisión.
Los cargadores generan calor constante, y si el enchufe está deteriorado o si el cargador es de baja calidad, el riesgo se dispara.
Si está cerca de materiales inflamables como cortinas, muebles o papeles, el peligro se multiplica.
Si hay niños o mascotas en casa, el riesgo es aún mayor.
Casos documentados en distintos países han mostrado cómo un cargador olvidado detrás de una cama o debajo de una almohada ha terminado en pérdidas totales por incendio .
Tip experto: No dejes cargadores enchufados cerca de telas ni objetos inflamables. Y nunca uses cargadores genéricos o dañados.
Leave a Comment