Modo de uso: Siéntate frente al recipiente, coloca tu rostro a una distancia de unos 30 centímetros (debes sentir el vapor, pero no quemarte; si está muy caliente, espera un minuto o aléjate ligeramente). Cúbrete la cabeza y el recipiente con la toalla, formando una especie de tienda que atrape el vapor. Permanece así durante 5 o 7 minutos, con los ojos cerrados. El vapor, cargado con los aceites esenciales del laurel, abrirá los poros, eliminará impurezas y aportará una hidratación profunda. Al terminar, sécate el rostro con suavidad y aplica tu crema hidratante habitual. Notarás la piel más tersa, luminosa y limpia. Puedes hacerlo una vez a la semana.
Indicaciones Clave y Precauciones (Tan Importantes como las Recetas)
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