2 cucharadas de flores secas de árnica (opcional, pero muy recomendable).
Preparación:
Lava y seca bien el romero fresco. Si usas seco, asegúrate de que esté limpio.
Coloca el romero y el árnica en un frasco de vidrio con tapa y cúbrelos completamente con el aceite.
Cierra el frasco y colócalo en un lugar cálido y soleado durante 15 días. Remueve suavemente cada dos días.
Transcurrido ese tiempo, cuela el aceite con una gasa fina y guárdalo en un frasco oscuro y limpio.
Leave a Comment