Toma una taza al día, preferiblemente por la mañana en ayunas o durante el desayuno. Si deseas tomar una segunda taza, hazlo por la tarde, antes de las cinco, para evitar que interfiera con el sueño nocturno. Puedes endulzar ligeramente con miel si lo prefieres, aunque lo ideal es tomarla sola para apreciar su sabor suave y ligeramente herbáceo.
Variante: Infusión fría para días calurosos
Durante los meses de calor, puedes preparar una versión fría igualmente beneficiosa. Prepara la infusión de la manera tradicional, deja que se enfríe a temperatura ambiente y luego refrigérala. Bébela durante el día como agua de uso, acompañando tus comidas. Esta presentación es especialmente refrescante y ayuda a mantener la hidratación mientras apoyas tu circulación.
Indicaciones para un uso consciente y seguro
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