½ vaso de agua (unos 100 ml)
1 cucharadita de miel pura (opcional, para suavizar el sabor)
Preparación paso a paso:
Lava muy bien el tomate y la zanahoria. Pela la zanahoria y córtala en trozos pequeños para facilitar el licuado. Exprime el jugo de la naranja y reserva. Coloque todos los ingredientes en la licuadora: el tomate entero (puedes cortarlo en cuartos si es muy grande), la zanahoria troceada, el jugo de naranja, el jengibre pelado y el agua. Licúa durante unos cuarenta segundos, hasta obtener una mezcla homogénea y de textura suave. Si prefieres un sabor más dulce y suave, añade la boquilla de miel y vuelve a licuar brevemente. Bebe el jugo inmediatamente para aprovechar todas sus propiedades vivas; los nutrientes comienzan a degradarse con el tiempo y la exposición al aire.
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