Señales poco frecuentes en el colesterol hereditario
Aunque el colesterol alto comúnmente no genera síntomas, algunas personas con hipercolesterolemia familiar pueden presentar señales físicas. Esta es una condición genética que provoca niveles muy elevados de LDL desde edades tempranas.
Entre las posibles manifestaciones están los xantomas, que son depósitos grasos amarillentos o bultos que pueden aparecer alrededor de los nudillos, codos, rodillas o tendones. También puede observarse engrosamiento o molestia en los tendones de Aquiles.
Otras personas desarrollan xantelasmas, pequeños depósitos amarillentos alrededor de los párpados, o un anillo grisáceo o blanquecino alrededor de la córnea conocido como arco corneal.
Estos cambios no siempre significan que exista hipercolesterolemia familiar. También pueden aparecer por otras causas o con el envejecimiento. Sin embargo, cuando surgen en personas jóvenes o se acompañan de antecedentes de ataques cardíacos tempranos en la familia, justifican una evaluación médica.
Lo que ocurre dentro de las arterias
Cuando existe demasiado colesterol LDL, este puede combinarse con otras sustancias y formar placa. La acumulación progresiva se conoce como aterosclerosis.
La placa puede endurecer y estrechar las arterias, reduciendo el flujo de sangre hacia el corazón, el cerebro, las piernas y otros órganos. También puede romperse y favorecer la formación de un coágulo que bloquee completamente la circulación.
Esta acumulación suele avanzar lentamente. Por eso, los síntomas que aparecen años después no son producidos directamente por el colesterol, sino por las enfermedades ocasionadas o favorecidas por la obstrucción de las arterias.
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