Me llamo Josefina Morales, tengo 52 años y esta historia que voy a contar no la sabe nadie completa, ni mis hijos, ni mi mamá, ni siquiera la señora para la que trabajé tantos años. Pero ya no me lo quiero guardar porque a veces una piensa que aguantarse es lo correcto, pero no. Lo que duele se va acumulando como lumbre por dentro. Nací en Cuautla. Morelos, en una casa chiquita de esas de adobe con techo de lámina. Mi papá era panadero, de esos de antes que se levantaban a las 3 de la mañana a preparar todo.
Leave a Comment