Emily sintió un nudo en el estómago y preguntó con preocupación:
—¿Le ocurre algo a mi bebé?
Librospara bebés
El médico guardó silencio durante unos instantes. Finalmente levantó la vista, respiró hondo y pronunció unas palabras que hicieron que la sangre se le helara a Emily.
—El bebé está vivo y se encuentra perfectamente… pero el verdadero problema no es él.
Sin perder un segundo, el médico pidió que otro especialista entrara de inmediato en la sala.
Tras realizar nuevas pruebas, los doctores descubrieron una complicación extremadamente peligrosa que había pasado completamente desapercibida. Emily sufría una hemorragia interna provocada por una rara complicación del embarazo. Poco a poco, la sangre se estaba acumulando dentro de la cavidad abdominal y, de no haber sido intervenida de urgencia, tanto ella como su bebé habrían corrido un riesgo mortal en cuestión de pocos días.
Más tarde, el equipo médico confesó que había llegado al hospital en el momento justo. La situación ya era crítica y unas horas más de espera podrían haber cambiado por completo el desenlace.
La operación se realizó esa misma noche.
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