No colgué de inmediato.
Durante varios segundos permanecí mirando el cristal de la
—A las once cincuenta y tres.
Miré la hora.
Lily había sido encontrada a las once cuarenta y siete.
Cinco minutos antes de que el sistema regresara.
Demasiada precisión.
Mi teléfono vibró.
Un mensaje.
Reyes.
“Chen ya está dentro del servidor universitario.”
Cinco segundos después llegó otro.
“Las cámaras nunca fallaron.”
Respiré despacio.
Susan seguía observándome.
—¿Qué ocurre?
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