PARTE 2: TODO ESTABA A MI NOMBRE
PARTE 2: TODO ESTABA A MI NOMBRE
A la mañana siguiente, mi madre apareció en la UCI.
No preguntó cómo estaba.
No preguntó si podía respirar sin dolor.
Entró agitando unos documentos.
Administraciónde datos
—¿Qué hiciste con nuestra hipoteca?
La miré desde la cama.
—Retiré mi garantía.
—¡Vamos a perder la casa!
—Ayer me dijiste que mis problemas eran míos.
Mi madre se quedó callada.
—Este también es tu problema.
Mi padre entró detrás de ella.
—Vuelve a firmar y terminemos con esta estupidez.
—No.
Fue la primera vez que pronuncié esa palabra sin miedo.
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