Joyas.
Un depósito en el hospital.
Todo pagado a través de entidades conectadas a Whitmore Meridian.
Adrian pensó que sabía de la aventura porque había sospechado.
Eso no era cierto.
Lo sabía porque el sistema de cumplimiento que construí había marcado sus gastos.
Había sido diseñado para atrapar exactamente este tipo de ocultamiento.
Había utilizado la consulta de facturas de una empresa llamada Northbridge Advisory.
Las facturas parecían limpias.
Las descripciones eran vagas.
Análisis estratégico.
Investigación de entrada en el mercado.
Apoyo ejecutivo.
Pero Northbridge no tenía empleados.
Sin oficina.
No hay sitio web.
El agente registrado era el primo de Bianca.
El dinero se trasladó a través de Northbridge y luego a los gastos de Bianca.
Adrian había sido descuidado.
Él creía que nadie lo interrogaría.
Él creía que la compañía le pertenecía.
Esa creencia le iba a costar más que su matrimonio.
A las seis de la noche llegó mi abogado.
Su nombre era Claire Donovan.
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