Cortamos cuidadosamente el bordado.
Dentro del relleno encontramos un peque帽o compartimento.
Y all铆 estaba:
un cuaderno antiguo, varias fotograf铆as, documentos bancarios y una grabaci贸n.
Daniel conect贸 la vieja grabadora.
La voz de mi abuelo llen贸 la habitaci贸n.
鈥擲i alguien escucha esto, significa que ya no estoy aqu铆. Mi propio hermano me est谩 robando y ha amenazado a mi familia. He escondido todas las pruebas en un lugar que nadie buscar谩: el pavo real.
Mi abuela comenz贸 a llorar.
Pero entonces la grabaci贸n continu贸.
鈥擠aniel, si alg煤n d铆a regresas, cuida de mi hija. Ella debe conocer la verdad cuando sea suficientemente mayor.
Mir茅 a Daniel.
鈥斅縋or qu茅 nunca regresaste?
脡l respondi贸:
鈥擯orque pas茅 treinta a帽os huyendo. Me fui para protegerte. Pero hace unas semanas descubr铆 que tu t铆o todav铆a segu铆a buscando estas pruebas.
De repente escuchamos un ruido afuera.
Un autom贸vil se detuvo frente a la casa.
Daniel se levant贸 r谩pidamente.
Mir贸 por la ventana.
Su rostro cambi贸.
鈥擳enemos que irnos.
鈥斅縌ui茅n es?
鈥擳u t铆o.
Mi abuela agarr贸 el cuaderno.
Pero antes de que pudi茅ramos movernos, escuchamos golpes violentos en la puerta.
隆BAM! 隆BAM! 隆BAM!
Alguien intentaba entrar.
Daniel tom贸 los documentos.
鈥擧ay una salida por detr谩s.
Corrimos hacia el jard铆n.
El pavo real segu铆a all铆.
Pero esta vez ocurri贸 algo incre铆ble.
El animal camin贸 hacia un viejo 谩rbol y comenz贸 a golpear el suelo con su pico.
Daniel se detuvo.
鈥斅spera!
Se acerc贸 y comenz贸 a cavar.
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