El mensaje de 2 palabras que Mauricio no pudo borrar cambió para siempre aquella madrugada

El mensaje de 2 palabras que Mauricio no pudo borrar cambió para siempre aquella madrugada

La respuesta comenzó a construirse ese mismo día.

Pero todavía faltaba algo.

A media tarde, Paola apareció sola en el hospital.

Arturo se levantó inmediatamente.

Mariana hizo una seña.

—Déjala hablar.

Paola tenía los ojos inflamados.

Se sentó lejos de la cama.

—Mauricio no sabe que vine.

—¿Tu mamá?

—Tampoco.

Hubo unos segundos incómodos.

—Necesito decirte algo sobre el video.

Mariana sintió que el estómago se le endurecía.

—¿Qué?

Paola bajó la mirada.

—Yo no empecé a grabar cuando te caíste.

—Ya sé.

—No, Mariana. Empecé antes. Desde que Mauricio fue a despertarte.

Mariana dejó de respirar por un instante.

—¿Por qué?

Paola lloró.

Teresa llevaba varios días diciendo que Mariana quería separar a Mauricio de su familia.

Según ella, Mariana estaba usando el embarazo para manipularlo, negándose a atenderlos para hacerlo quedar mal frente a sus padres.

Entonces Teresa tuvo una idea.

Provocarla.

Grabarla molesta.

Conseguir un video donde Mariana pareciera grosera, agresiva o irrespetuosa.

Después podrían enseñárselo a Mauricio cada vez que él intentara defenderla.

—Pensé que solo ibas a enojarte —confesó Paola—. Neta, pensé que mamá quería exhibirte. No imaginé que Mauricio fuera a perder el control.

Mariana la observó sin compasión.

—Cuando viste lo que estaba pasando pudiste apagar el teléfono.

—Sí.

—Pudiste ayudarme.

—Sí.

—Y no lo hiciste.

Paola lloró en silencio.

—No.

No hubo abrazo.

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