No “alcaliniza” la sangre de una persona saludable
Una de las afirmaciones más comunes sostiene que el bicarbonato con limón cambia el pH del cuerpo y crea un ambiente en el que las enfermedades no pueden desarrollarse.
El organismo regula cuidadosamente su equilibrio ácido-base mediante los pulmones, los riñones, los electrolitos y distintos sistemas químicos. El bicarbonato que circula en la sangre participa en ese equilibrio, pero tomar una bebida casera no permite controlar libremente el pH sanguíneo.
Los alimentos pueden modificar temporalmente la acidez de la boca, el estómago o la orina. Eso no significa que cambien de forma importante el pH de toda la sangre.
Cuando una persona presenta una verdadera alteración ácido-base, puede tratarse de una condición médica seria relacionada con los riñones, los pulmones, diabetes descompensada, vómitos intensos u otras causas. No debe intentarse corregir tomando bicarbonato sin una evaluación.
No desintoxica el hígado ni los riñones
Las fuentes médicas oficiales consultadas reconocen al bicarbonato como antiácido y como tratamiento indicado profesionalmente para ciertas condiciones. No lo presentan como un producto para desintoxicar el hígado, limpiar los riñones o eliminar sustancias acumuladas.
El hígado transforma numerosas sustancias y los riñones filtran la sangre y eliminan desechos mediante la orina. En una persona saludable, estos órganos no necesitan una bebida efervescente para cumplir sus funciones.
Cuando existe enfermedad hepática o renal, la solución tampoco es una “limpieza”. Se necesita identificar la causa, realizar análisis y recibir el tratamiento correspondiente.
Además, las personas con enfermedad renal son precisamente uno de los grupos que deben tener mayor precaución con el bicarbonato.
No está demostrado que haga perder grasa
Beber agua con limón puede sustituir refrescos o bebidas muy azucaradas y, de esa forma, ayudar indirectamente a reducir calorías.
Sin embargo, ni el limón ni el bicarbonato derriten grasa abdominal. Tampoco aceleran suficientemente el metabolismo como para producir una pérdida de peso significativa por sí solos.
La disminución de peso ocurre cuando se mantiene durante el tiempo un balance energético adecuado, acompañado de alimentación, actividad física, sueño y manejo de las condiciones médicas que puedan influir.
La sensación de distensión o gases producida por el bicarbonato tampoco significa que el cuerpo esté quemando grasa.
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