El millonario fingió viajar a Europa… y las cámaras revelaron quién aterrorizaba a sus hijas

El millonario fingió viajar a Europa… y las cámaras revelaron quién aterrorizaba a sus hijas

—Su papá nunca está. No sabe qué comen, no sabe cuándo tienen pesadillas y ni siquiera sabe que Daniela lleva 2 meses sin dormir bien.

Emiliano sintió que esas palabras le atravesaban el pecho.

Porque eran crueles.

Y también eran ciertas.

Había llenado la  casa de lujos, pero no había visto el miedo en los ojos de sus hijas.

Casa y jardín

Patricia continuó:

—Emiliano me cree a mí. Siempre me cree. Un par de lágrimas, una carita triste y listo. Rosa se va, ustedes se quedan calladitas y después de la  boda yo seré su nueva mamá.

Martina negó con desesperación.

—Tú nunca vas a ser nuestra mamá.

La expresión de Patricia se deformó.

Le agarró la muñeca con fuerza.

Rosa reaccionó al instante.

—¡Suéltela!

Patricia empujó a Martina hacia el sillón y se volvió contra Rosa.

—¿Ves? Esto es justo lo que le diré a Emiliano. Que eres agresiva, que quieres ocupar mi lugar y que usas a sus hijas para conseguir dinero.

Rosa ya no bajó la cabeza.

—Yo no quiero su dinero. Solo quiero que deje de lastimarlas.

—¿Y quién te va a creer? ¿Una muchacha de servicio contra la futura señora Duarte?

Rosa sacó lentamente su celular del delantal.

—Tal vez nadie me crea a mí. Pero sí les creerán a ellas.

Patricia le arrebató el teléfono y lo estrelló contra el piso.

—Ya no.

Daniela soltó un grito, pero Rosa permaneció serena.

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