Parásitos: pulgas, garrapatas y otros visitantes
Los perros y gatos pueden traer pulgas, garrapatas, ácaros o huevos de parásitos desde el patio, la calle, parques o contacto con otros animales. Si duermen en la cama, esos parásitos pueden terminar en sábanas, colchones o ropa.
La AVMA advierte que los parásitos externos pueden afectar a las mascotas y, en algunos casos, representar riesgos para las personas. Por eso recomienda prevención, revisión frecuente y orientación veterinaria según la zona donde vive el animal.
Esto es especialmente importante en mascotas que salen mucho, duermen fuera de casa, cazan animales pequeños, conviven con otros perros o gatos, o no tienen prevención antipulgas y antigarrapatas al día.
Sueño interrumpido: otro efecto poco mencionado
Dormir con una mascota también puede afectar la calidad del sueño. Algunos perros se mueven, roncan, se levantan, sueñan, ocupan mucho espacio o despiertan al dueño durante la noche. Los gatos pueden ser más activos de madrugada.
Mayo Clinic reportó que dormir con un perro en la habitación no necesariamente altera el descanso, pero el beneficio no se extendía igual cuando el perro dormía dentro de la cama. En el estudio publicado en PubMed, la eficiencia del sueño humano fue menor cuando el perro estaba sobre la cama en comparación con tenerlo solo en la habitación.
Por eso, una buena solución intermedia puede ser permitir que la mascota duerma en el dormitorio, pero en su propia cama.
Quiénes deben tener más cuidado
No todas las personas tienen el mismo nivel de riesgo. El CDC identifica como grupos con mayor riesgo de enfermarse por gérmenes de animales a niños menores de 5 años, adultos de 65 años o más, personas con sistema inmunitario debilitado y mujeres embarazadas.
En estos casos, dormir con mascotas dentro de la cama puede no ser la mejor opción. También deben tener especial cuidado personas con cáncer, VIH, trasplantes, uso de medicamentos inmunosupresores, diabetes mal controlada o heridas abiertas.
Si alguien en casa pertenece a un grupo vulnerable, lo más prudente es consultar con un médico y un veterinario para establecer límites seguros.
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