Por qué algunos perros lo hacen más que otros
No todos los perros se comportan igual. Algunos son más curiosos, otros tienen menos límites sociales, otros se emocionan mucho con visitas y algunos no han sido entrenados para saludar con calma.
También influye la raza, edad, nivel de energía y experiencias previas. Un cachorro puede olfatear todo porque está explorando. Un perro adulto puede hacerlo porque nunca se le enseñó una conducta alternativa.
Los perros muy ansiosos o sobreexcitados también pueden invadir el espacio personal de las personas, saltar, empujar o acercarse demasiado.
Qué hacer cuando un perro olfatea la zona íntima
Lo primero es no reaccionar con gritos ni golpes. Castigar al perro puede aumentar la ansiedad y empeorar el comportamiento.
Lo correcto es redirigirlo con calma. Puedes llamarlo por su nombre, pedirle que se siente, ofrecerle un juguete o llevarlo suavemente hacia otro lugar. La idea es enseñarle una conducta alternativa.
Por ejemplo, cuando llegue una visita, el perro puede aprender a sentarse antes de recibir atención. Si se mantiene tranquilo, recibe premio o caricia. Si invade el espacio de la persona, se le retira la atención y se redirige.
BC SPCA recomienda manejar la sobreexcitación redirigiendo al perro hacia una conducta deseada y evitando reforzar el salto o el comportamiento invasivo.
Cómo enseñar saludos más educados
Una estrategia sencilla es practicar saludos controlados. Antes de que la visita entre, el perro puede estar con correa o detrás de una barrera. Cuando esté más calmado, se le permite acercarse.
Si intenta olfatear de forma invasiva, se le aleja suavemente y se le pide una orden básica como “sentado” o “quieto”. Cuando obedece, se le premia.
También ayuda enseñar una señal como “a tu cama” o “atrás”. Así el perro aprende que no necesita acercarse demasiado para saludar.
La constancia es clave. Si a veces se le permite invadir el espacio y otras veces se le regaña, el perro se confunde.
Qué no debes hacer
No debes pegarle, empujarlo con brusquedad ni gritarle. El perro no entiende el comportamiento como una falta moral, sino como una acción natural de exploración.
Tampoco conviene reírse y permitirlo si luego se quiere corregir. Si el perro recibe atención cada vez que lo hace, puede repetirlo.
Otro error es dejar que el perro salude sin control a todas las visitas. Aunque sea amigable, no todas las personas se sienten cómodas con perros cerca de su cuerpo.
Cuándo puede indicar ansiedad o falta de control
Si el perro no solo olfatea, sino que salta, ladra, empuja, se pone muy nervioso o no responde a ninguna orden, puede haber un problema de sobreexcitación o falta de entrenamiento.
También puede ocurrir en perros con ansiedad, poca socialización o exceso de energía acumulada. En esos casos, además de corregir el saludo, conviene revisar su rutina diaria.
Paseos, juegos de olfato, juguetes interactivos y entrenamiento básico pueden ayudar a reducir comportamientos invasivos.
Qué hacer si ocurre con visitas
Antes de recibir personas, prepara al perro. Sácalo a caminar, dale una actividad de olfato o mantenlo en una zona tranquila al inicio.
Cuando la visita llegue, no permitas que el perro se lance directamente. Usa correa si es necesario. Pide a la visita que no lo excite con gritos, movimientos rápidos o caricias inmediatas.
Cuando el perro esté calmado, puede acercarse de forma controlada. Si invade el espacio, se le redirige. Si saluda bien, se le premia.
Cómo manejarlo en lugares públicos
En espacios públicos, el perro debe ir con correa y bajo control. Si intenta acercarse demasiado a otra persona, cambia de dirección, llama su atención y prémialo cuando vuelva contigo.
No todas las personas quieren interactuar con perros. Enseñar al perro a caminar sin acercarse a desconocidos es parte de una convivencia responsable.
También es importante no permitir que el perro olfatee niños, personas mayores o personas nerviosas sin permiso.
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