Viven en una cultura que suele asociar estar sola con estar triste.
Pero estas mujeres pueden estar solas sin sentirse solas.
Tienen intereses, proyectos, lecturas, reflexiones, creatividad, mundo espiritual o intelectual activo. No necesitan estímulo externo constante para sentirse completas.
Pueden pasar tiempo consigo mismas sin angustia.
Eso desconcierta a quienes miden la felicidad por la cantidad de personas alrededor.
Pero su bienestar no depende de la validación externa, sino de la conexión interna.
Sin embargo, es importante distinguir entre:
-
Estar sola por elección consciente.
-
O aislarse por miedo a la vulnerabilidad.
Esa diferencia es clave.
Leave a Comment