Dentro de la tradición católica, pocas prácticas tienen tanta antigüedad y arraigo como la de ofrecer una misa por el alma de un difunto. Esta costumbre, que se remonta a los primeros siglos del cristianismo, sigue siendo hoy una de las formas más significativas en que los fieles expresan su amor y oración por quienes han partido. Pero ¿qué enseña la Iglesia sobre lo que ocurre espiritualmente cuando se celebra una misa por un alma? A continuación, exploramos los fundamentos teológicos, históricos y pastorales de esta práctica.
Leave a Comment