Cada persona mayor tiene una historia clínica distinta. Lo que para uno puede ser una rutina saludable, para otro puede representar un riesgo. Antes de mantener o modificar el consumo de café, conviene conversar con el médico de cabecera o el cardiólogo, especialmente si se toman medicamentos de forma habitual o existen enfermedades crónicas.
El profesional podrá evaluar la presión arterial, el estado del corazón, la salud digestiva y ósea, además de revisar posibles interacciones con tratamientos. De este modo, será posible disfrutar del café de manera responsable y adaptada a las necesidades individuales.
Leave a Comment