La explicación más aceptada entre especialistas es que, durante esa desincronización, el cerebro interpreta por un instante que el cuerpo está perdiendo estabilidad, como si se deslizara o se precipitara. En respuesta, envía una descarga muscular repentina para “corregir” ese supuesto movimiento brusco. Esa descarga es el salto que muchos experimentan justo antes de caer completamente dormidos.
Leave a Comment