“Esto puede ser falsificación y uso no autorizado de instrumentos financieros. Además, hay videos de él entregando la tarjeta.”
“¿Y Ximena?”, preguntó Mariana.
Teresa sonrió apenas.
“Ella misma subió pruebas. Videos del salón, del collar, de la cuenta, del brindis. Incluso escribió: ‘El divorcio nos cae perfecto’.”
Mariana soltó una risa seca.
La humillación que Ximena quiso presumir se había convertido en evidencia.
Al mediodía, Mauricio se fue del edificio después de decirle a seguridad que Mariana estaba loca, a Lupita que lo castigaba por encontrar el amor verdadero y a un repartidor que las mujeres con dinero eran peligrosísimas.
Lupita mandó un mensaje:
Se le olvidó que las cámaras graban audio.
Mariana respondió:
Guarda todo.
Esa tarde, Teresa presentó avisos urgentes ante el juzgado por la conducta financiera de Mauricio después del divorcio. El banco confirmó que las tarjetas fueron restringidas antes de la tentativa de cobro. Casa Áurea envió declaración formal. Don Gustavo armó una línea del tiempo perfecta con llamadas, mensajes y capturas.
Pero el golpe más fuerte llegó de quien Mariana menos esperaba.
A las 3:18, Ximena llamó.
Mariana contestó solo porque Teresa estaba a su lado.
“Mariana”, dijo Ximena, con la voz quebrada. “Mauricio dice que hiciste algo ilegal.”
“Mauricio dice muchas cosas.”
“Me dijo que esas tarjetas seguían dentro del acuerdo. Que tú aceptaste cubrir un último gasto.”
Mariana cerró los ojos.
Leave a Comment