- Prepara la solución de miel:
- Calienta ligeramente el agua hasta que esté tibia (no más de 35°C para no afectar las propiedades de la miel).
- Disuelve la cucharada de miel en el agua, mezclando bien hasta que esté completamente incorporada.
- Prepara los esquejes:
- Corta los esquejes en ángulo de 45 grados con una herramienta afilada y limpia.
- Retira las hojas inferiores para evitar que entren en contacto con la solución y se pudran.
- Sumerge los esquejes:
- Coloca los esquejes en la solución, asegurándote de que las bases estén completamente sumergidas.
- Espera 48 horas:
- Deja el recipiente en un lugar cálido y luminoso, pero protegido de la luz solar directa. Este ambiente favorecerá el desarrollo de raíces.
Consejos Adicionales para Mejores Resultados:
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