Las manos están en constante actividad. Con el tiempo, pueden volverse rígidas o cansadas sin que lo notemos.
Cómo hacerlo:
Coloca agua tibia con sal en un recipiente y deja las manos en remojo durante unos minutos. Luego masajea suavemente cada dedo y la palma.
Qué puedes sentir:
Alivio en las articulaciones y una sensación general de relajación.
4. Zona lumbar: aliviar la carga
La parte baja de la espalda suele acumular cansancio, especialmente si pasas muchas horas sentado o realizas esfuerzos físicos.
Cómo hacerlo:
Calienta sal (sin que queme), colócala en una bolsa de tela y aplícala sobre la zona lumbar durante 10 a 15 minutos.
Qué puedes sentir:
Relajación profunda, calor reconfortante y disminución de la tensión.
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