No. Esta costumbre es totalmente opcional y personal. Hay quienes prefieren ponerlo bajo la almohada, otros lo dejan en la mesa de noche, y algunos simplemente lo usan para rezar y lo guardan. Lo importante es el valor espiritual que cada uno le dé.
Una tradición que sigue tocando corazones
En muchas familias, esta costumbre ha sido transmitida como una forma de enseñar confianza, devoción y calma al momento de dormir. Y en un mundo donde el descanso a veces se ve afectado por preocupaciones, dormir con un rosario cerca puede ser un hermoso acto de fe.
¿Y tú? ¿Has dormido alguna vez con un rosario bajo la almohada? Tal vez es momento de intentarlo.
Leave a Comment