4. Ropa blanca, más blanca
Un truco de abuelita: pon algunas cáscaras dentro de una bolsita de tela, agrégale un par de rodajas de limón, y mételo a la lavadora con tu ropa blanca. Dicen que ayuda a que no se amarillente. Tal vez no sea milagroso, pero como es natural, vale la pena probarlo.
5. Fuente de calcio (con cuidado)
Si hierves las cáscaras, las secas bien y las mueles, puedes obtener un polvo rico en calcio. Algunas personas lo agregan a batidos o comidas. Eso sí, es importante hacerlo con higiene y, si puedes, consultar antes a un especialista para asegurarte de que es seguro en tu caso.
Leave a Comment