Muchas blusas para mujeres mayores se fabrican con telas gruesas, poco respirables o que “se pararon” demasiado elástica rígida. Esto puede resultar incómodo, poco favorecedor y darte una apariencia pesada. Las arrugas, los pliegues que quedan mal, el tejido que “pica”, todo suma en contra.
La clave es: telas de calidad, suaves, fluidas. Materiales que se muevan con el cuerpo, que transmitan comodidad, que tengan un buen caída. Las blusas de seda, viscosa, modal, algodón de alta gama, pueden marcar la diferencia. También verificar que no transparenten demasiado si no lo deseas.
Consejo adicional: Al probar una blusa, mueve los brazos, si ves que la tela tira, se arruga o se clava, descártala.
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