- Consulta previa (4–6 semanas antes): cardiología/neumonología/medicina clínica según tu historial.
- Checklist médico: resumen clínico en PDF (diagnósticos, fármacos, alergias), electro reciente si corresponde, contactos de emergencia.
- Plan de hidratación y movimiento: 250–300 ml de agua por hora de vuelo; caminatas cortas y flexo-extensión de tobillos cada 30–45 min.
- Equipamiento: medias de compresión graduada (si tu médico lo indica), oxímetro, bastón plegable, calzado con buen agarre.
- Medicaciones: esquema horario adaptado y validado, duplicado de recetas, pastillero con alarmas y stock extra de 5–7 días.
- Alojamiento seguro: planta baja o ascensor, baño con barras/ducha a ras, buena iluminación nocturna.
- Seguro adecuado: cobertura explícita de preexistencias, traducción de póliza, tope de evacuación ≥ el costo real estimado; teléfonos 24/7.
- Plan B cercano: identifica dos hospitales de buena reputación en el destino; registra tu viaje en la embajada/consulado.
Tus años dorados deben ser largos y de calidad. Si vas a viajar, que sea con el mismo cuidado con el que proteges tu salud cada día. A veces, lo mejor está más cerca: escapadas cortas, climas amables y planes flexibles que cuidan tu corazón, tu mente y tu bolsillo.
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