¿Puedes encargarte tú? Encendí mi computadora y abrí el archivo del proyecto. En menos de un minuto supe qué pasaba. Los permisos fueron rechazados tres semanas atrás por fallos en el diseño eléctrico. Adrián, que supuestamente lideraba ese proyecto, nunca hizo seguimiento. Esto fue rechazado el 15 de junio. Le dije hace tres semanas. ¿Qué estuviste haciendo? Me miró confundido. Rechazado. Nadie me dijo nada. ¿Por qué nunca revisas tu correo? Mira, le mostré la pantalla donde el aviso de rechazo seguía sin abrir junto a dos correos más de la oficina de permisos solicitando correcciones, su cara se volvió pálida.
¿Y ahora qué tan grave es? Muy El proyecto Johnson está atrasado tres semanas y ellos ni siquiera lo saben. No se puede avanzar con lo eléctrico hasta que aprueben los nuevos planos y eso tomará al menos otras dos semanas. Con suerte. ¿Puedes arreglarlo hoy? Lo miré en silencio un momento. Dos meses atrás. Lo habría hecho sin pensarlo. Habría trabajado sin dormir para solucionar su desastre, pero esta vez no. Tuve que mover influencias, pagar tarifas urgentes, hacer lo que fuera necesario para cubrirle las espaldas.
Pero ese día decidí que no más. No después de lo que mi hija me preguntó por qué ella no merecía buena comida como los demás. No, Adrián, este es tu proyecto, tu responsabilidad. Resuélvelo tú. ¿Qué se supone que significa eso? Me gritó desde la oficina. Tú siempre te encargas de lo de los permisos. Ya no”, le dije con frialdad. “Tú querías ser el socio principal, ¿no? Bueno, es hora de que lo demuestres.” Tomé mis llaves y salí.
Aún lo escuchaba gritándome desde la puerta cuando ya estaba subiéndome a mi camioneta. Unos 20 minutos después llamé al señor Johnson. “Buenos días, señor Johnson. ” Llamo en relación al tema de los permisos de su proyecto. Temo que Adrián no le informó, pero llevamos tres semanas con el permiso rechazado. El diseño eléctrico no cumple con los códigos actuales. Vamos a tener que rediseñar esa parte completa. Está diciendo que mi proyecto ha estado detenido tres semanas y nadie me dijo nada.
Me espetó tras unos segundos de silencio. Así es, señor. Yo mismo me enteré esta mañana cuando Adrián me pidió que lo revisara. ¿Cuánto tiempo tomará arreglar esto? Si comenzamos hoy, estimamos entre cuatro y 6 semanas. Siempre que el rediseño sea aprobado en el primer intento, pero con lo mal que se ha manejado hasta ahora, le recomiendo considerar otras alternativas. Le ofrecí nombres de tres compañías competentes, empresas que sí sabían lo que hacían y que no tenían a alguien como Adrián tomando decisiones.
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