Aunque la sansevieria es una planta resistente a la falta de riego, no significa que deba estar abandonada. Si en verdad la quieres ver florecer, asegúrate de que reciba un riego moderado. Durante la primavera y el verano, es aconsejable regarla dos veces cada tres semanas.
Mucho cuidado con el exceso de agua, ya que puede favorecer la pudrición de sus raíces y afectar negativamente su salud. Ahora sí, no hay pretexto para que broten sus aromáticas flores.
Leave a Comment