A simple vista parece un trocito de polvo o un fragmento de escombro, pero si te fijas bien, te darás cuenta de que hay algo de vida moviéndose ahí dentro.
Lo más fascinante de este bicho es su comportamiento, especialmente cuando está en su fase de larva. A diferencia de otras polillas domésticas que andan por ahí libres, esta es toda una arquitecta de su propia seguridad.
La larva se fabrica una especie de «saquito» o estuche que lleva a cuestas a todos lados, como si fuera una mochila de supervivencia.
Leave a Comment