Retira el agua y pon las cáscaras en una bandeja de horno. Métela en el horno, a 200 grados, durante 15 minutos.
Paso 4
Cuando las cáscaras estén bien crujientes, sácalas y déjalas enfriar. Mételas entonces en una batidora o licuadora para hacerlos polvo, literalmente.
Paso 5
Y aquí tienes un polvo natural de calcio que puedes añadir a tus comidas. Lo puedes espolvorear en sopas, en postres, salsas o bebidas, y te ayudurá a mantener tu esqueleto fuerte.
Media cucharadita contiene alrededor de 400 miligramos de calcio, según The Crunchy House Wife.
En el siguiente vídeo puedes ver el proceso.
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