Puede parecer un detalle, pero no lo es.
Casas llenas de objetos que no se usan, ropas que no se ponen, papeles que ya no sirven, muebles que estorban…
Todo guardado bajo la famosa frase: “por si acaso”.
Ese “por si acaso” muchas veces es miedo disfrazado de prudencia.
Después de los 70:
- El exceso de cosas genera ruido visual y mental.
- El desorden externo alimenta el desorden interno.
- Cada objeto que no usas ocupa lugar donde podría haber aire, luz, espacio.
Tu hogar debería ser un lugar de calma y claridad, no un depósito de todo lo que nunca te animaste a soltar.
Elegir quedarte solo con lo que realmente amas y utilizas también es una forma de ordenar tu vida por dentro.
Leave a Comment