Si hay una regla clave con la ruda es esta: no exagerar.
Riego:
Prefiere la tierra seca. Regarla demasiado es uno de los errores más frecuentes. El exceso de agua debilita sus raíces.
Suelo:
No necesita tierra rica. Incluso se adapta a suelos pobres, siempre que drenen bien.
Fertilización:
No requiere abonos constantes. Demasiados nutrientes pueden debilitarla.
Poda:
Solo lo necesario. Retira ramas secas o dañadas, pero evita podas excesivas.
Cuando se respeta este equilibrio, la ruda puede vivir muchos años en el mismo lugar.
Leave a Comment