- Realizá chequeos médicos regulares: revisá la vista, la audición y el estado general de salud cada seis meses o según recomendación profesional.
- Elegí conducir en horarios seguros: preferí hacerlo de día, evitando el tráfico intenso o las condiciones climáticas adversas.
- Mantené el vehículo en perfecto estado: neumáticos, frenos y luces deben revisarse periódicamente.
- Evitá distracciones al volante: no uses el teléfono, ni ajustes el GPS mientras manejás.
- Descansá lo suficiente antes de conducir: la fatiga o la falta de sueño pueden afectar la concentración.
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