Así que, si últimamente te has dado cuenta de que tus venas se ven más que antes, primero respira y analiza tu contexto: ¿has hecho ejercicio?, ¿ha hecho mucho calor?, ¿has bajado de peso?, ¿estás hidratado?, ¿has pasado por días tensos? Muchas veces la respuesta está más cerca de lo que creemos.
Y si después de observarte sientes que algo no encaja o que los síntomas son molestos, no dudes en pedir una evaluación médica. Siempre es mejor estar seguro y recibir la orientación adecuada.
Leave a Comment