Aprendí que nunca es tarde para defender tu dignidad, que el silencio puede ser estrategia y no debilidad, que el valor propio no se negocia aunque otros intenten reducirlo, y que cuando decides levantarte, ya nadie puede volver a borrarte.
Aprendí que nunca es tarde para defender tu dignidad, que el silencio puede ser estrategia y no debilidad, que el valor propio no se negocia aunque otros intenten reducirlo, y que cuando decides levantarte, ya nadie puede volver a borrarte.
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