En distintas culturas, este fenómeno ha sido interpretado desde miradas simbólicas o espirituales. No obstante, desde una perspectiva informativa y científica, es importante separar las creencias personales de los hechos comprobables. Hasta el momento, no existe evidencia sólida que confirme la presencia de un olor específico capaz de anunciar de forma directa la muerte de una persona en un momento determinado. Lo que sí se observa son procesos graduales vinculados al deterioro físico.
Leave a Comment