Sentir incomodidad ante visitas inesperadas no te convierte en una persona fría ni distante.
Puede significar que valoras tu mundo interior, que necesitas silencio para procesar la vida y que estás aprendiendo a respetar tus propios límites.
La psicología profunda nos recuerda que no todo rasgo que se aparta de la norma social es un problema. A veces, es una señal de que el alma está buscando equilibrio.
Quizás no se trata de que no te gusten las visitas.
Tal vez se trata de que estás aprendiendo a proteger tu energía.
Leave a Comment