No consultar al médico si se toman anticoagulantes: El ajo puede aumentar el riesgo de sangrado en combinación con ciertos medicamentos, como la warfarina.
Consumirlo sin precaución en casos de enfermedades específicas: Personas con trastornos digestivos, hipotensión, diabetes o que van a someterse a una cirugía deben moderar o evitar el consumo de ajo.
No dejarlo reposar tras machacarlo: Saltarse este paso reduce la formación de alicina, principal principio activo del ajo.
Sustituir el ajo fresco por ajo en polvo: El ajo deshidratado o en polvo contiene una cantidad mucho menor de alicina y, por tanto, menos beneficios.
Reemplazar el ajo fresco por ajo en polvo reduce los beneficios debido a su menor concentración de alicina y compuestos bioactivos. (Crédito: Freepik)
Leave a Comment