Esta frase nos recuerda que la inteligencia no se mide por cuánto hablamos, sino por qué tan bien guiamos la conversación. Una pregunta bien formulada tiene más poder que mil palabras con rabia.
¿Qué opinas tú?
¿Has usado alguna vez preguntas para desarmar una discusión?
Déjame tu comentario y comparte si te hizo reflexionar.
Leave a Comment